martes, 2 de febrero de 2010

Austin :)

Es domingo por la tarde, me encuentro solo en el patio buscando algún insecto que perseguir, hoy no me ha dado de comer mi dueña, ya que salió desde muy temprano en la mañana con su familia, estoy buscando algún charquito de agua para tomar aunque sea un poco, pero no encuentro nada. Estoy triste, mi dueña se fue y no se despidió de mi, no me dejó de comer ni siquiera agua, alguna razón debe de tener, ya que siempre es muy atenta conmigo.

Sigo esperando, hace un poco de frío y me acuesto sobre el zacate donde dan los rayos del sol, ya que hay muchos árboles aquí busco el hueco exacto donde me pueda dar el calor.

Veo que se acerca un gato, lo persigo, sólo para jugar, él empieza a jugar con su patita y yo le sigo el juego, nos hacemos amigos, mientras pasa el rato, nos entretenemos con una pequeña pelota que usamos mis dueña y yo para jugar. Lo correteo y el se trepa por donde pueda, pero aún así termina regresando conmigo. Me agrada, tengo con quién jugar mientras espero mi comida.

Ya casi se mete el sol, y escucho que va llegando el carro de mi dueña, dejo al gato a un lado y me voy corriendo hacia la reja, veo que se baja del carro y le empiezo a ladrar con mucho gusto y hambre, mi dueña corre hacia la reja también, la abre, me carga y me empieza a acariciar diciendo "Perdóname, Austin, sé que no te dejé de comer, ni agua siquiera, pero tuve que salir corriendo en la mañana, ya que tenía una urgencia, pero ahora te daré de comer, y jugaremos un rato".

Me lleva cargando hasta que llegamos a la sala de la casa, me pone en el piso, escucho que está abriendo mi comida, y corro con ella porque estoy muerto de hambre, empiezo a tratar de comer y ella me aparta, quiere ponerlo en el plato, ya una vez que puso mi comida y agua en el plato, me lo pone en la orilla del sillón, yo comiendo y ella viendo la tele, termino y empezó a jugar conmigo con esa dichosa pelotita con la que estaba jugando con mi amigo el gato, pasamos unos minutos así, y después me cargó i me puso en sus piernas, y vimos una película de esas para llorar y ella me acariciaba. No me gustan mucho, la verdad prefiero las de acción, pero pues, ella quería, y yo estaré ahí con ella siempre, haga lo que haga, porque me cuida muy bien.

Seguimos viendo la tele, hasta que me quedo dormido, despierto y ella también esta dormida en el sillón, la miro, y solamente le doy gracias por todo lo que hace por mi con una pequeña lamida en la mano, no quiero ladrar porque luego se va a despertar.

Estoy muy contento aquí con ella, espero sea así siempre. :)

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